«La gente que sabe entender reconoce que mis palabras son justas y verdaderas. No busquen las riquezas, mejor busquen mis enseñanzas y adquieran mis conocimientos, pues son más valiosos que el oro y la plata. ¡Los más ricos tesoros no se comparan conmigo! Proverbios 8.9-11, TLA
Mostrando entradas con la etiqueta enseñanzas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta enseñanzas. Mostrar todas las entradas

martes, 28 de octubre de 2014

DIA 343 Salmos 128

Dios bendice a la familia

Cántico para las peregrinaciones.

128 ¡Dios bendice
a todos los que lo obedecen
y siguen sus enseñanzas!

2-3 Si tú eres uno de ellos,
Dios te bendecirá mucho.
En el seno de tu hogar
comerás y disfrutarás
de lo que ganes con tu trabajo.
Tu esposa tendrá muchos hijos.
¡Parecerá un racimo de uvas!
Nunca en tu mesa faltará comida,
y tus hijos crecerán
fuertes como los olivos.

4 ¡Así es como Dios bendice
a todos los que lo obedecen!

5 ¡Que Dios te bendiga
desde su templo en el monte Sión!

¡Que veas prosperar a Jerusalén
todos los días de tu vida!

6 ¡Que Dios te deje ver crecer
a tus hijos y a tus nietos!

¡Que haya paz en Israel!

Traducción en lenguaje actual (TLA)
Copyright © 2000 by United Bible Societies






viernes, 8 de agosto de 2014

DIA 262 Proverbios 4:1-27

No hay nada como la sabiduría

4 Queridos jovencitos:
cuando su padre los instruya,
préstenle atención,
si realmente quieren aprender.

2 Yo, como maestro,
les doy este buen consejo:
no abandonen sus enseñanzas.

3 Yo también fui niño;
tuve un padre y una madre
que me trataban con ternura.

4 Mi padre me dio este consejo:
«Grábate bien lo que te digo,
y haz lo que te mando;
así tendrás larga vida.

5 Hazte cada vez
más sabio y entendido;
nunca olvides mis enseñanzas.
¡Jamás te apartes de ellas!

6 Si amas a la sabiduría
y nunca la abandonas,
ella te cuidará y te protegerá.

7 Lo que realmente importa
es que cada día seas más sabio
y que aumentes tus conocimientos,
aunque tengas que vender
todo lo que poseas.

8 Valoriza el conocimiento,
y tu vida tendrá más valor;
si haces tuyo el conocimiento,
todos te tratarán con respeto,

9 y quedarán admirados
de tu gran sabiduría.

10 »Escúchame, jovencito:
hazme caso y vivirás muchos años.

11 Yo, como maestro,
te enseño a vivir sabiamente
y a siempre hacer el bien.

12 Vayas rápido o despacio,
no tendrás ningún problema
para alcanzar el éxito.

13 Acepta mis enseñanzas
y no te apartes de ellas;
cuídalas mucho,
que de ellas depende tu vida.

14 No te juntes con gente malvada
ni sigas su mal ejemplo.

15 ¡Aléjate de su compañía!
¡Aléjate, y sigue adelante!

16
Esa gente no duerme
hasta que hace algo malo;
¡no descansa hasta destruir a alguien!

17 En vez de comer,
se satisface cometiendo maldades;
en vez de beber,
festeja la violencia que comete.

18 »La vida de los hombres buenos
brilla como la luz de la mañana:
va siendo más y más brillante,
hasta que alcanza todo su esplendor.

19 La vida de los malvados
es todo lo contrario:
es como una gran oscuridad
donde no saben ni en qué tropiezan.

20 »Querido jovencito,
escucha bien lo que te digo.

21 Grábate bien mis enseñanzas,
y no te apartes de ellas,

22 pues son una fuente de vida
para quienes las encuentran;
son el remedio para una vida mejor.

23 Y sobre todas las cosas,
cuida tu mente,
porque ella es la fuente de la vida.

24 No te rebajes diciendo
palabras malas e indecentes.

25 Pon siempre tu mirada
en lo que está por venir.

26 Corrige tu conducta,
afirma todas tus acciones.

27 Por nada de este mundo
dejes de hacer el bien;
¡apártate de la maldad!»

Traducción en lenguaje actual (TLA)
Copyright © 2000 by United Bible Societies






jueves, 7 de agosto de 2014

DIA 261 Proverbios 3:1-35

Otras ventajas de la sabiduría

3 Querido jovencito,
grábate bien mis enseñanzas;
memoriza mis mandamientos.

2 Así te irá siempre bien
por el resto de tu vida.

3 Ama siempre a Dios
y sé sincero con tus amigos;

4 así estarás bien con Dios
y con tus semejantes.

5 Pon toda tu confianza en Dios
y no en lo mucho que sabes.

6 Toma en cuenta a Dios
en todas tus acciones,
y él te ayudará en todo.

7 No te creas muy sabio;
obedece a Dios y aléjate del mal;

8 así te mantendrás sano y fuerte.

9 Demuéstrale a Dios
que para ti él es lo más importante.
Dale de lo que tienes
y de todo lo que ganes;

10 así nunca te faltará
ni comida ni bebida.

11 Querido jovencito,
no rechaces la instrucción de Dios
ni te enojes cuando te reprenda.

12 Porque Dios corrige a quienes ama,
como corrige un padre a sus hijos.

13 Dios bendice al joven
que actúa con sabiduría,

14 y que saca de ella más provecho
que del oro y la plata.

15 La sabiduría y el conocimiento
valen más que las piedras preciosas;
¡ni los tesoros más valiosos
se les pueden comparar!

16 Por un lado, te dan larga vida;
por el otro, buena fama y riquezas.

17 Qué grato es seguir sus consejos,
pues en ellos hay bienestar.

18 ¡Dios bendice al joven
que ama a la sabiduría,
pues de ella obtiene la vida!

19 Con sabiduría y gran cuidado
Dios afirmó cielo y tierra.

20 Con su conocimiento
hizo brotar lagos y ríos
y dejó caer la lluvia.

21 Querido jovencito,
aprende a tomar buenas decisiones
y piensa bien lo que haces.

22 Hacerlo así te dará vida
y los demás te admirarán.

23 Andarás por la vida
sin problemas ni tropiezos.

24 Cuando te acuestes,
podrás dormir tranquilo
y sin preocupaciones.

25 No sufrirás las desgracias
que caen sobre los malvados.

26 Dios siempre estará a tu lado
y nada te hará caer.


27 No te niegues a hacer un favor,
siempre que puedas hacerlo.

28 Nunca digas: «Te ayudaré mañana»,
cuando puedas ayudar hoy.

29 Nunca traiciones al amigo
que confía en ti.

30 No andes buscando pleitos,
si nadie te ha hecho daño.

31 No envidies a los violentos
ni sigas su mal ejemplo.

32 Dios no soporta a los malvados,
pero es amigo de la gente honrada.

33 Dios bendice el hogar del hombre honrado,
pero maldice la casa del malvado.

34 Dios se burla de los burlones,
pero brinda su ayuda a los humildes.

35 Los sabios merecen honra,
y los tontos, sólo deshonra.

Traducción en lenguaje actual (TLA)
Copyright © 2000 by United Bible Societies






sábado, 12 de julio de 2014

DIA 235 - 1 Timoteo 6:3-21

3 Si alguien enseña algo que no va de acuerdo con las enseñanzas de nuestro Señor Jesucristo, ni con la verdadera religión cristiana, 4 es un orgulloso que no sabe nada, y que tiene la mala costumbre de discutir sobre el significado de ciertas palabras. Con esto sólo causa envidias, enojos, insultos, desconfianza 5 y peleas en todo momento. Los que hacen eso no son capaces de pensar bien ni conocen la verdad; piensan que, por medio de la religión, pueden ganar mucho dinero. 6 Por supuesto, la religión cristiana hace que nuestra vida sea mucho mejor, pero sólo cuando uno está contento con lo que tiene. 7 Porque, cuando nacimos no trajimos nada al mundo, y cuando muramos tampoco podremos llevarnos nada. 8 Así que debemos estar contentos de que tenemos ropa y comida. 9 Pero los que sólo piensan en ser ricos caen en las trampas de Satanás. Son tentados a hacer cosas tontas y perjudiciales, que terminan por destruirlos totalmente. 10 Porque todos los males comienzan cuando sólo se piensa en el dinero. Por el deseo de amontonarlo, muchos se olvidaron de obedecer a Dios y acabaron por tener muchos problemas y sufrimientos.

Recomendaciones y despedida

11 Pero tú, Timoteo, estás al servicio de Dios. Por eso, aléjate de todo lo malo. Trata siempre de obedecer a Dios y de ser un buen discípulo de Jesucristo. No dejes de confiar en él, y ama a todos los hermanos de la iglesia. Cuando enfrentes dificultades, ten paciencia y sé amable con los demás. 12 Imita al deportista, que se esfuerza por ganar la competencia: haz todo lo posible por ser un buen discípulo de Jesucristo, y recibirás el premio de la vida eterna. Dios te llamó y te prometió esa vida cuando, delante de mucha gente, anunciaste que habías confiado en Dios.

13 Delante de Dios, que creó todo lo que existe, y delante de Jesucristo, que ante Pilato dio buen testimonio de su confianza en Dios, 14 te pido que obedezcas todo lo que te ordeno, para que nadie pueda acusarte de nada. Haz esto hasta que vuelva nuestro Señor Jesucristo, 15 quien vendrá en el momento oportuno, cuando nuestro maravilloso Dios así lo quiera. Porque Dios es el único que gobierna sobre todos; Dios es el más grande de los reyes y el más poderoso de los gobernantes.

16 Dios es el único que vive para siempre, y vive en una luz tan brillante que nadie puede acercarse a él. Nadie lo ha visto ni puede verlo. ¡El honor y el poder son de él para siempre! Amén.

17 Adviérteles a los ricos de este mundo que no sean orgullosos ni confíen en sus riquezas, porque es muy fácil perder todo lo que se tiene. Al contrario, diles que confíen en Dios, pues él es bueno, y nos da todo lo que necesitamos para que lo disfrutemos. 18 Mándales que hagan el bien, que se hagan ricos en buenas acciones. Recuérdales que deben dar y compartir lo que tienen. 19 Así tendrán un tesoro que, en el futuro, seguramente les permitirá disfrutar de la vida eterna.

20 Timoteo, ¡trata de hacer bien tu trabajo! No prestes atención a lo que dicen los que no creen en Cristo, ni a los que critican nuestras enseñanzas y afirman tener la verdad. 21 Por hacerles caso, algunos ya han dejado de confiar en Dios.

Yo le pido a Dios que a ustedes los llene de su amor.

Traducción en lenguaje actual (TLA)
Copyright © 2000 by United Bible Societies





miércoles, 9 de julio de 2014

DIA 232 - 1 Timoteo 4:1-16

Las falsas enseñanzas

4 El Espíritu Santo ha dicho claramente que, en los últimos tiempos, algunas personas dejarán de confiar en Dios. Serán engañadas por espíritus mentirosos y obedecerán enseñanzas de demonios. 2 Le harán caso a gente hipócrita y mentirosa, incapaz de sentir vergüenza de nada. 3 Esa gente prohíbe casarse y comer ciertos alimentos. Pero Dios creó todos los alimentos para que nosotros los comamos y le demos las gracias por ellos. Los creó para todos los que confiamos en él y conocemos la verdad. 4 Porque todo lo que Dios ha creado es bueno, y podemos comer de todo sin rechazar nada, si le damos las gracias. 5 Por tanto, podemos comerlos porque Dios así lo ha dicho, y porque nosotros hemos orado por esos alimentos.

Instrucciones para Timoteo

6 Si enseñas la verdad a los miembros de la iglesia, serás un buen servidor de Jesucristo. Estudiar y obedecer las enseñanzas cristianas, como tú lo haces, es lo mismo que alimentarse bien. 7 No prestes atención a historias falsas, que la gente inventa. Más bien, esfuérzate por ser un buen discípulo de Jesucristo. 8-9 Es verdad que el ejercicio físico ayuda a que todo el cuerpo esté sano, pero es mucho mejor esforzarse por confiar cada vez más en Dios, porque nos hace bien aquí en la tierra y también nos servirá cuando vivamos en el cielo. Esto es una verdad que podemos creer, y debemos creer. 10 Por eso nos esforzamos tanto, pues confiamos firmemente en Dios. Él vive para siempre y es el Salvador de todos, especialmente de los que confían en él.

11 Enseña estas cosas, y diles a todos que las obedezcan. 12 No permitas que nadie te desprecie por ser joven. Al contrario, trata de ser un ejemplo para los demás cristianos. Que cuando todos oigan tu modo de hablar, y vean cómo vives, traten de ser puros como tú. Que todos imiten tu carácter amoroso y tu confianza en Dios.

13 Mientras llego a visitarte, sigue leyéndoles la Biblia a los miembros de la iglesia, y no dejes de animarlos ni de enseñarles. 14 No dejes de usar las capacidades especiales que Dios te dio cuando los líderes de la iglesia pusieron sus manos sobre tu cabeza. El Espíritu Santo habló con ellos y les ordenó hacerlo. 15 Haz todo eso y dedica tiempo para ello, para que todos vean que cada día eres mejor.

16 Timoteo, compórtate como es debido, y ten cuidado de lo que enseñas. Sigue haciendo esto, y no sólo te salvarás a ti mismo, sino que también salvarás a los que te escuchen.

Traducción en lenguaje actual (TLA)
Copyright © 2000 by United Bible Societies





sábado, 5 de julio de 2014

DIA 229 - 1 Timoteo 1:1-20

Saludo

1 1-2 Querido Timoteo:

Te envío mis saludos.

Yo, Pablo, soy apóstol de Jesucristo, pues Dios nuestro Salvador, y Cristo Jesús, nuestra esperanza, me enviaron a comunicar su mensaje.

Para mí, tú eres como un hijo. Por eso les pido a Dios nuestro Padre y a Jesucristo nuestro Señor, que te amen mucho, que te ayuden en todo, y que te den su paz.

¡Cuidado con las falsas enseñanzas!

3 Cuando me fui a la región de Macedonia, te pedí que te quedaras en la ciudad de Éfeso. Y ahora te lo vuelvo a pedir. Allí hay ciertas personas que imparten enseñanzas falsas. Ordénales que no lo hagan más. 4 Diles que no pierdan el tiempo estudiando historias falsas y las interminables listas de sus antepasados. Los que se interesan en esas cosas discuten por nada, y eso no los ayuda a conocer los planes de Dios. Esos planes sólo podemos conocerlos si confiamos en él.

5 Te pido que les enseñes a amar de verdad. Sólo los que tienen la conciencia tranquila, y confían sinceramente en Dios, pueden amar así.

6 Algunos han dejado esa clase de amor y pierden su tiempo en discusiones tontas. 7 Pretenden ser maestros de la Ley, y se sienten muy seguros de lo que dicen y enseñan, pero ni ellos mismos saben de qué están hablando.

8 Todos sabemos que la ley es buena, siempre y cuando se use correctamente. 9 También sabemos que las leyes no se dan para los que hacen lo bueno, sino para los que hacen lo malo. Son para los rebeldes, los desobedientes, los pecadores y los que no respetan a Dios ni a la religión. También son para los que matan a sus semejantes, y hasta a sus propios padres y madres. 10 Son para los que tienen relaciones sexuales prohibidas y para los hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres; para los secuestradores y los mentirosos, y para los que juran decir la verdad pero luego mienten. En fin, las leyes son para corregir a los que no están de acuerdo con la correcta enseñanza 11 del maravilloso mensaje que nuestro Dios bendito me ha encargado enseñar.

Pablo da gracias a Jesucristo

12 Le doy gracias a nuestro Señor Jesucristo, porque ha confiado en mí y me ha dado fuerzas para trabajar por él. 13 Antes yo ofendía a Jesucristo, lo perseguía y lo insultaba. Aun así, él confió en mí. Y es que Dios fue bueno conmigo y me perdonó, pues yo todavía no creía en Cristo ni sabía lo que estaba haciendo. 14 Nuestro Dios me amó mucho y me perdonó: por medio de Jesucristo me dio confianza y amor.

15-16 Esto es verdad, y todos deben creerlo: Jesucristo vino a este mundo para salvar a los pecadores del castigo que merecen, ¡y yo soy el peor pecador de todos! Pero Dios fue bueno y me salvó. Así demostró la gran paciencia que Jesucristo tuvo conmigo. Lo hizo para que otros sigan mi ejemplo, y confíen en Cristo para tener vida eterna. 17 ¡Alabemos y honremos siempre al Rey eterno, al Dios único e invisible, que vive por siempre! Amén.

18 Timoteo, hijo mío, las cosas que te pido hacer están de acuerdo con las profecías que se dijeron acerca de ti. Si cumples con ellas, serás como un buen soldado que sabe pelear. 19-20 Serás un soldado que confía en Dios, y a quien no se le puede acusar de nada malo. Algunas personas, como Himeneo y Alejandro, dejaron de confiar en Dios. Por eso no les permití seguir en la iglesia, para que Satanás haga con ellos lo que quiera, y así aprendan a no insultar a Dios.

Traducción en lenguaje actual (TLA)
Copyright © 2000 by United Bible Societies





jueves, 16 de enero de 2014

DIA 69 Colosenses 4:2-18

Otras enseñanzas
2 Dediquen siempre tiempo a la oración, y den gracias a Dios. 3 Oren también por nosotros, y pídanle a Dios que podamos anunciar libremente el mensaje y explicar el plan secreto de Cristo. Precisamente por anunciarlo estoy ahora preso. 4 Pídanle a Dios que yo pueda explicar ese mensaje con toda claridad.

5 Usen su inteligencia para tratar como se debe a los que no confían en Cristo. Aprovechen bien cada oportunidad que tengan 6 de conversar con ellos. Hablen siempre de cosas buenas, díganlas de manera agradable, y piensen bien cómo se debe contestar a cada uno.

Saludos finales
7 Tíquico, fiel seguidor de Cristo y compañero nuestro, les contará todo lo que tiene que ver conmigo. Él siempre me ha ayudado, y juntos hemos servido al Señor. 8 Por eso mismo lo estoy enviando a ustedes, para que les dé ánimo y les diga cómo estamos. 9 Con él va también Onésimo, que es un fiel miembro de la iglesia de ustedes y al cual queremos mucho. Ellos les contarán todo lo que pasa por aquí.

10 Aristarco, que está preso conmigo, les envía saludos. También los saluda Marcos, el primo de Bernabé. Si él llega a visitarlos, no dejen de recibirlo. 11 Jesús, al que llaman el Justo, también les envía saludos. De todos los judíos que han confiado en Cristo, sólo ellos me han ayudado en mi trabajo por el reino de Dios, y me han animado mucho.

12 Reciban saludos de Epafras, un servidor de Jesucristo que también pertenece a la iglesia de ustedes. Él siempre ora por ustedes, y pide a Dios que los ayude, para que sigan confiando firmemente en Cristo y se mantengan cumpliendo la voluntad de Dios, sin cometer ninguna falta. 13 Yo mismo he visto cómo Epafras se preocupa por ustedes y por los de las iglesias en Hierápolis y Laodicea.

14 También les envían saludos Demas y el médico Lucas, a quien queremos mucho.

15 Saluden de mi parte a los miembros de la iglesia en Laodicea. También a Ninfa y a los cristianos que se reúnen en su casa para adorar a Dios. 16 Cuando ustedes hayan leído esta carta, háganla llegar a los que se reúnen en Laodicea, para que también ellos la lean, y ustedes a su vez lean la carta que yo les envié a ellos. 17 Díganle a Arquipo que trate de hacer bien el trabajo que el Señor Jesucristo le ha encargado.

18 Yo mismo, con mi propia mano les escribo esto: «Recuerden que estoy preso. Deseo de todo corazón que Dios los llene de su amor.»

Traducción en lenguaje actual (TLA)





Mi Ping en TotalPing.com