«La gente que sabe entender reconoce que mis palabras son justas y verdaderas. No busquen las riquezas, mejor busquen mis enseñanzas y adquieran mis conocimientos, pues son más valiosos que el oro y la plata. ¡Los más ricos tesoros no se comparan conmigo! Proverbios 8.9-11, TLA
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lunes, 27 de octubre de 2014

DIA 342 Salmos 127

Los hijos son un regalo de Dios

Himno de Salomón para las peregrinaciones.

127 Si Dios no construye la casa,
de nada sirve que se esfuercen
los constructores.
Si Dios no vigila la ciudad,
de nada sirve que se desvelen
los vigilantes.

2 De nada sirve que ustedes
se levanten muy temprano,
ni que se acuesten muy tarde,
ni que trabajen muy duro
para ganarse el pan;
cuando Dios quiere a alguien,
le da un sueño tranquilo.

3 Los hijos que tenemos
son un regalo de Dios.
Los hijos que nos nacen
son nuestra recompensa.

4 Los hijos que nos nacen
cuando aún somos jóvenes,
hacen que nos sintamos seguros,
como guerreros bien armados.

5 Quien tiene muchos hijos,
bien puede decir
que Dios lo ha bendecido.
No tendrá de qué avergonzarse
cuando se defienda en público
delante de sus enemigos.

Traducción en lenguaje actual (TLA)
Copyright © 2000 by United Bible Societies






sábado, 23 de agosto de 2014

DIA 277 - Salmos 72

Himno en honor del rey

Himno de Salomón.

72 Dios mío,
haz que el rey sea justo
como lo eres tú;
que nuestro futuro rey
actúe con tu misma rectitud.

2 Así el rey gobernará
a la gente humilde
con rectitud y justicia,

3 y en todo cerro y colina
tu pueblo tendrá
prosperidad y justicia.

4 El rey les hará justicia
a los pobres y necesitados;
¡los salvará de sus opresores!
¡Aplastará a quienes los maltratan!

5 ¡Que viva el rey!
¡Que viva mucho tiempo,
como el sol y la luna!

6 ¡Que sea como las lluvias,
que empapan la tierra
y los campos sembrados!

7 ¡Que haya prosperidad y justicia
todo el tiempo que sea rey!
¡Que su reino permanezca
hasta que la luna deje de existir!

8 ¡Que extienda el rey su dominio
de mar a mar y de oriente a occidente!

9 ¡Que las tribus del desierto
reconozcan su dominio!
¡Que sean humillados sus enemigos!

10 ¡Que le paguen impuestos
los reyes de Tarsis
y de los puertos lejanos!
¡Que le traigan regalos
los reyes de Arabia y de Etiopía!

11 ¡Que todos los reyes
se arrodillen en su presencia!
¡Que todas las naciones
se pongan a su servicio!

12 El rey librará a los pobres
cuando ellos le pidan ayuda;
salvará a los afligidos
que no tienen quién los ayude.

13
Tendrá compasión de los pobres
y salvará a los necesitados
y a los desvalidos.

14 Los librará de quienes los oprimen
y los tratan con violencia,
porque la vida de ellos
es muy valiosa para él.

15 ¡Que viva el rey!
¡Que reciba todo el oro de Sabá!
¡Que siempre se ore por él!
¡Que a todas horas se le bendiga!

16 ¡Que abunde el trigo en el país!
¡Que se vean ondular los trigales
en lo alto de las montañas!
¡Que haya mucho trigo,
como en el monte Líbano!
¡Que haya gente en las ciudades
como hay hierba en el campo!

17 ¡Que la fama del rey permanezca!;
¡que dure siempre como el sol!
¡Que repitan su nombre las naciones
cuando se bendigan unas a otras!
¡Que todas ellas bendigan al rey!

18 ¡Bendito seas,
Dios de Israel!
Sólo tú haces maravillas.

19 ¡Bendito seas por siempre!
¡Que tu grandeza llene toda la tierra!
¡Que así sea!

20 Aquí terminan los himnos de David, el hijo de Jesé.

Traducción en lenguaje actual (TLA)
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jueves, 14 de agosto de 2014

DIA 268 Proverbios 25:1-28

Otros proverbios de Salomón

25 La siguiente lista de proverbios de Salomón fue preparada por los servidores de Ezequías, rey de Judá.

2 A Dios lo alabamos
porque vive en el misterio;
al rey lo respetamos
porque trata de entenderlo.

3 El cielo está allá arriba,
la tierra está aquí abajo,
pero la mente de los reyes
nadie sabe dónde está.

4 En cuanto el joyero
limpia de impurezas la plata,
puede hacer una copa.

5 En cuanto el rey
limpia de malvados el reino,
puede hacer justicia.

6 Cuando estés ante el rey,
no te sientas importante
ni te des aires de grandeza.

7 Vale más que el propio rey
te diga dónde sentarte,
y no que pases vergüenza
ante sus invitados.

Si de algo eres testigo,

8 no vayas corriendo a los tribunales,
no sea que, al fin de cuentas,
otro testigo lo niegue
y te ponga en vergüenza.

9 Defiéndete si es necesario,
pero no le cuentes a nadie
lo que otros te han confiado,

10 no sea que alguien te oiga
y te ponga en vergüenza,
y te ganes mala fama.

11 Las palabras dichas a tiempo
son como manzanas de oro
con adornos de plata.

12 Para quien sabe apreciarla,
una sabia reprensión vale tanto
como una joya de oro muy fino.

13 Tan refrescante
como apagar tu sed
con un vaso de agua fresca,
es contar con un amigo
a quien puedes confiarle un mensaje.

14 Hay quienes hablan de dar
y nunca dan nada.
Son como las nubes oscuras,
que anuncian lluvia...
¡y no llueve!

15 La paciencia vence toda resistencia.
La cortesía vence toda oposición.

16 Si encuentras miel,
no comas demasiada;
la mucha miel empalaga.

17 Con los amigos, guarda tu distancia;
visitarlos demasiado ya es molestia.

18 Quien habla mal de su amigo
lo hiere más que una espada.

19 Confiar en gente traicionera
cuando se tienen problemas,
es peor que comer con dolor de muelas
o caminar con una pierna rota.

20 Nadie cura con vinagre una herida,
ni anda desnudo en el frío,
ni les canta canciones
a los que están afligidos.

21 Si tu enemigo tiene hambre,
dale de comer;
y si tiene sed, dale de beber.

22 Así Dios te premiará,
y harás que a tu enemigo
le arda la cara de vergüenza.

23 El viento del norte hace llover,
y las malas lenguas hacen enojar.

24 Más vale vivir
en un rincón del patio
que dentro de un palacio
con una persona agresiva.

25 Con qué gusto se recibe
el agua fresca cuando se tiene sed;
así se reciben las buenas noticias
que vienen de tierras lejanas.

26 Cuando el hombre bueno
se rinde ante el malvado,
se contamina como un río
al que se arrojan desperdicios.

27 Tan malo es comer mucha miel,
como recibir muchos halagos.

28 Quien no controla su carácter
es como una ciudad sin protección.

Traducción en lenguaje actual (TLA)
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lunes, 11 de agosto de 2014

DIA 265 Proverbios 10:1-32

Los dichos del sabio Salomón

10 Qué dicha es tener un hijo sabio;
qué triste es tener un hijo tonto.

2 De muy poco aprovecha
el dinero mal ganado.
Lo que vale es la honradez,
pues te salva de la muerte.

3 Dios calma el hambre de la gente buena,
pero no el apetito de la gente malvada.

4 Si no trabajas, te quedas pobre;
si trabajas, te vuelves rico.

5 El que es precavido
guarda comida durante el verano;
el que duerme durante la cosecha
termina en la vergüenza.

6 Al hombre honrado, Dios lo bendice;
al malvado, la violencia lo domina.

7 Al hombre honrado, Dios lo bendice;
al malvado, su mala fama lo destruye.

8 El hombre sabio cumple una orden;
el imprudente acaba en la ruina.

9 El que vive honradamente
lleva una vida tranquila.
El que es sinvergüenza
un día será descubierto.

10 El engaño causa muchos problemas
y la imprudencia lleva a la ruina.

11 Las palabras del hombre honrado
son una fuente de vida.
Al malvado, la violencia lo domina.

12 El odio produce más odio;
el amor todo lo perdona.

13 En los labios del sabio
no falta la sabiduría;
en la espalda del imprudente
no faltan los garrotazos.

14 El sabio sabe callar;
el tonto habla y causa problemas.

15 Al rico lo defiende su riqueza;
al pobre no lo defiende nada.

16 ¿Qué gana el justo? La vida.
¿Qué gana el malvado? El pecado.

17 El que acepta la corrección
tendrá una larga vida,
pero quien no oye consejos
no llegará muy lejos.

18 Los mentirosos no muestran su odio,
pero los tontos todo lo cuentan.

19 Hablar mucho es de tontos;
saber callar es de sabios.

20 La palabra justa vale mucho;
los planes malvados no valen nada.

21 El buen consejo es ayuda de muchos,
pero la imprudencia es trampa de tontos.

22 La bendición de Dios es riqueza
que viene libre de preocupaciones.

23 Al tonto lo divierte la maldad;
al sabio lo entretiene la sabiduría.

24 Lo que menos desea el malvado
es lo que más le sucede,
en cambio al que es honrado
se le cumplen sus deseos.

25 Llegan los problemas,
se acaban los malvados;
¡sólo el que es honrado
permanece para siempre!

26 El mensajero perezoso
es peor que vinagre en los dientes;
¡es peor que humo en los ojos!

27 Quien obedece a Dios vivirá muchos años,
pero el malvado no vivirá mucho tiempo.

28 A los justos les espera la felicidad;
a los malvados, la ruina.

29 Dios cuida de los buenos,
pero destruye a los malvados.

30 Los buenos nunca fracasarán;
los malvados no habitarán la tierra.

31 Los buenos hablan siempre con sabiduría;
a los malvados se les obliga a callar.

32 Los buenos saben decir cosas bonitas;
los malvados sólo dicen cosas feas.

Traducción en lenguaje actual (TLA)
Copyright © 2000 by United Bible Societies





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